Recientemente, Wang y col, 2012 (Int J Sports Med -epub ahead of print- 11-mayo, 2012), han observado también que tanto en mujeres atletas de resistencia aeróbica, como en mujeres entrenadas moderadamente, no se alcanzaba una meseta en el valor del VS, sino que aumentaba hasta el esfuerzo máximo.
Estos hallazgos son muy interesantes, y abren un interesante debate sobre la respuesta cardiaca al ejercicio. En la actualidad, el conocimiento más ampliamente difundido y enseñado en las universidades, es que el VS alcanza una meseta al 50-60% VO2max no aumentando más con la intensidad del ejercicio. Este cuerpo de conocimiento quizás deba ser revisado.